Me perdono.

Recuerdo la primera vez que mi amiga, y médica, me dijo: «di conmigo, Me perdono». Llegué agobiada por mis cosas y en cuanto me escuchó 5 minutos ya sabía mejor que yo qué me pasaba… y así, entre risas, bromeábamos sobre cuántas cosas nos debíamos perdonar a nosotras mismas:

  • me perdono por haberme comido una hamburguesa de 2 millones de calorías,
  • también me perdono por haber estado vaga este finde y no haber hecho ni el huevo,
  • me perdono por…

Lo que en principio camuflaba un Me lo echo todo a la Espalda, se convirtió en un Deja de ser tan Exigente contigo Misma.

Más tarde, ya en casa, volví a hacer este ejercicio yo sola.

Ahora sí, sin risas, estuve buscando en lo más profundo de mi alma, en cuántas cosas no estaba siendo muy buena compañera de mí misma.

  • Me perdono por no ser tan amable ni paciente conmigo misma.
  • por no quererme,
  • no dedicarme el tiempo que necesito,
  • ser tan exigente conmigo misma,
  • por no haberme dado cuenta antes de que soy digna,
  • no haber sido mi prioridad,
  • olvidarme de mí misma para complacer a los demás,
  • no escucharme,
  • por no haber sabido estar conmigo,
  • mi falta de amor propio,
  • no hacer caso a mi intuición,
  • por mi falta de autoestima,
  • no alejarme cuando debía,
  • compararme con los demás,
  • por no sanar a mi niña interior,
  • mendigar amor y atención,
  • no darme cuenta del bello ser que soy,
  • Todavía podría continuar más y más en tantas cosas como he errado… en cuanto a mi relación con los demás y a mí misma.

Ni qué decir tiene cuánto lloré… y cuánto sané.

Reflexión para hoy:

Sé amable contigo misma. Porque, seguro, eres más condescendiente con los errores o faltas de los demás que con las tuyas propias.

Háblate a ti misma con las mismas palabras que hablas a una amiga cuándo se siente mal por algo que le agobie. Exactamente igual para ti.

Ahora tú:

Me perdono. Sea lo que sea. Me perdono.

Te invito a que confecciones tu propia lista.

Y ahora, repite conmigo:

#PorqueAhoraEsMiMomento

chica sobre un piano Me perdono
No importa cómo seas, conócete, compréndete, acéptate… solo así te superarás.

Nos vemos en la próxima publicación,

El alma de Ruth.

Y recuerda, en ti está la llave,

Y si quieres más,

https://www.laverdad.es/culturas/libros/llegar-felices-primer-20190204002313-ntvo.html

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