Tomar decisiones desde buena mañana…

Hoy pretendo retomar el hábido de escribir a diario, o casi a diario. De hoy no pasa. Deja de procrastinar… Es todo un proceso mental y emocional. Siento que tengo que poner mi interior del revés para volver a conectar conmigo misma. Tomar decisiones desde buena mañana… tú decides.

Es como si dentro de mí hubieran dos caminos bien diferenciados:

  • Uno -el cerebral- el que, cada manaña, piensa en las cosas que tiene que hacer, organizo mi mente en función de las prioridades del día. Y sí, tengo que priorizar, porque de antemano sé que no puedo con todo, que no voy a hacer tanto como me gustaría. Así que decido por donde empiezo y ya veré hasta donde llego.
  • Y otro -el emocional- el que quiere empezar el día mirando hacia dentro de mí (asomándome a mi interior como el que ojea a través de la cortina para descubrir qué ocurre detrás de ellas, en este caso, dentro de ellas).

Tomar decisiones desde buena mañana…

Y esa es la primera decisión que tengo que tomar por la mañana, ¿qué camino quiero seguir hoy? ¿el que ejecuta? ¿el resolutivo? ¿el que es más tipo «piloto automático»?

O por el contrario, ¿el que deja a un lado ese modelo de pensamiento y acción y se centra más en lo emocional, en crecer interiormente, en mejorar los aspectos que necesito mejorar y como resultado, me hacen sentir bien?

Sé que en un primer momento cualquiera podríamos decir «¡¡los dos!!» lo sano es la fusión de los dos. Sí, entiendo (si una amiga me planteara esta cuestión, mi primer pensamiento también sería este).

Los dos. Pero hay que aprender a conjugar este nuevo verbo 🙂 ¿Cómo se conjuga este verbo combinado? Pues como todos los verbos combinados que emanan de nosotros, conociéndonos mucho, mucho, mucho y estableciendo nuestro propio equilibrio. Personal e intrasferible.

Dejando, como hacíamos en el colegio, la asignatura más intensa para tu mejor momento del día.

En mi caso, mi mejor momento es muy temprano en la mañana, casi de madrugada, antes de que el mundo se haya puesto en pie, ese momento, antes de que mi cabeza se llene de información externa que «ensucian» los pensamientos. Esos pensamientos que nacen sin condicionantes externos. Son mis pensamientos. Mis emociones. Mis sentimientos. Es lo que pienso y es lo que siento. Y así me gusta expresarlo.

Esta es mi mejor manera de empezar el día. Luego ya vendrán esas otras acciones más sencillas de desarrollar. Y sobre todo, esas que son más mecánicas, que casi no necesito pensar. Solo necesito estar bien emocionalmente para disfrutarlas, o por lo menos, valorarlas en su justa medida.

Mensaje para hoy:

La vida está llena de decisiones, a veces pequeñas, a veces grandes, difíciles y/o fáciles… pero decisiones al fin y al cabo… y tu vida irá en una u otra dirección dependiendo de cada una de esas decisiones.

Tú creas tu camino…

Por todo esto y, aunque requiera de mí un mayor esfuerzo mental y emocional, (lo cual, como el gimnasio, da pereza empezar pero luego te alegras infinitamente) decido empezar cada mañana con la actividad que me hace sentir bien.

#PorqueAhoraEsMiMomento

Nos vemos en la próxima publicación,

El alma de Ruth.

Y recuerda, muchos aspectos de la vida no dependen de ti, pero sí depende de ti como los gestionas. Trabaja en esto.

Y si quieres más,

https://www.areahumana.es/tomar-decisiones/

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