Dependencia Emocional.

¿Echas de menos tener a alguien?¿quizá hasta el punto de pensar que sin pareja te falta algo? ¿sientes que necesitas mejorar tu Autoestima? ¿pones las necesidades de los demás por delante de las tuyas? ¿tienes necesidad de complacer a los demás? ¿te cuesta decir que no? ¿tienes mucho miedo a romper con tu pareja? ¿o bien no sabes cómo romper con una relación tóxica? ¿tienes comportamientos de sumisión hacia tu pareja? ¿tienes necesidad de complacer a los demás? ¿dejas en manos del otro la toma de decisiones? ¿tienes miedo al rechazo? ¿baja Asertividad?… ¿Te suena? Tienes Dependencia Emocional.

¿Por qué se tiene Dependencia Emocional? ¿Qué lo provoca?

Psicólogos aseguran que la mayoría de las Dependencias Emocionales se originan en la infancia. Pero no hace falta pensar en casos extremos de infancias terribles para que se origine.

Puede deberse a factores como haber perdido a un progenitor, o que estos no hayan sido, o no hayan podido ser, demasiado afectuosos, o no haber tenido satisfechas la falta de atención, bien por pertenecer a una familia numerosa o bien por las necesidades individuales de atención.

O puede que tú seas una P.A.S. (persona altamente sensible). O pueden ser tantas cosas…

Por eso es importante que miremos hacia adentro con honestidad y sepamos cómo nos sentimos y profundicemos en qué hemos podido necesitar y qué carencias hemos tenido.

A veces esto cuesta, porque esto puede significar aceptar que en nuestra infancia, en nuestra familia de origen, no todo ha sido tan bonito como siempre hemos idealizado. En el caso de haber perdido a algún progenitor, puede incluso que tengamos que aceptar que, aunque nos quisieron con toda su alma y lo hicieron lo mejor que supieron o pudieron, no fue suficiente para nosotros. Y esto no los convierte en malos padres. Solo que nosotros tuvimos otras necesidades que no fueron satisfechas.

Conocerse es saber contestar a preguntas con sinceridad. Con realidad. Y aceptar esta realidad. Tenemos que poner nombre a los que sentimos y a lo que necesitamos. Este es el primer paso para sanar.

¡Y qué bien ponerle nombre!. A partir de aquí, profundizar tanto como queramos, sepamos, y necesitemos. ¡Voy a estar bien! ¡Estoy bien! ¡Estoy orgullosa de mí por mis ganas de crecer emocionalmente! ¡Esta es la Actitud!

#PorqueAhoraEsMiMomento

Nos vemos en la próxima publicación,

El alma de Ruth.

Y recuerda, márcate pequeños objetivos que te ayuden a sentirte mejor…

Y si quieres más,

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