Siento un amor inmenso

Busco una foto para la publicación de hoy y son tantas y tan bonitas que me cuesta elegir. A veces incluso veo belleza donde sé que es complicado verla… Siento un amor inmenso.

Y en esta paz de un domingo antes de amanecer, cuando la vida duerme todavía, incluso los madrugadores pajarillos respetan el silencio.

Realizar cualquier actividad que conlleve hacer ruido no es una opción.

Este es mi momento.

Tan valioso porque sé que es finito. En poco tiempo un calor excesivo rompe con esta inusual brisa de una noche de agosto. En breve el ruidoso trajín de la vida transforma esta quietud en algarabía.

Forma parte de su encanto.

Y yo emano amor por todos los poros de mi piel. Está en mí.

Todo está bien. Todo va a estar bien.

Amor, una palabra muy compleja que abarca muchas clases de sentimientos, a veces incluso contradictorios. Y es que el amor envuelve una amplia gama se sentimientos y experiencias.

El amor no solo hay que sentirlo, sino incorporarlo a nuestro sistema de creencias y valores.

En general, se tiene una idea del amor muy idealizada, puro, universal, eterno, y casi irracional que supera todas las barreras. Hermoso pero, ¿real?

¿No sería conveniente buscar un amor inteligente, capaz de integrar en el mismo concepto los sentimientos y las razones en proporciones adecuadas?

¿Es posible alcanzar ese estadio?

#PorqueAhoraEsMiMomento

bosque frondoso visto desde abajo
Siento un amor inmenso, y es la mejor manera de vivir la vida. Desde el Amor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *