Sentirte Patito Feo.

Una persona muy querida me agradece que ahora se siente mejor gracias a mí. Nada que agradecer, solo le di tres indicaciones de cómo mejorar su aspecto. Siguió mis recomendaciones y siente la diferencia. Solo eso, pero asegura que su Autoestima ha mejorado considerablemente y con ello, la manera de relacionarse con el mundo. Sentirte Patito Feo no es agradable.

Sentirte Patito Feo por un tiempo trabaja en ti la humildad y la sencillez. Hay que aprender a quererse incluso así.

En este mundo donde la imagen parece que lo es todo, de pronto, descubres que eso es solo una parte de ti. Una parte muy pequeña, por cierto. Y ahondar dentro de ti para potenciar tus «otros» valores te hace más grande.

Por supuesto que la belleza está en el interior y todo eso que se dice, todo es verdad. Pero no sentirte a gusto con tu aspecto es muy triste. Y seguramente con muy poco cambia esta percepción.

Por eso hay que cuidarse. Claro que hay que aceptar que cada una somos como somos. Ese sería el Primer Mandamiento. Pero el siguiente es cuidarse, por dentro y por fuera. Esto marca la diferencia de sentir que estás queriéndote y consiguiendo tu mejor versión.

Sin embargo, si cuidarte y sentirte bonita te vuelve altiva y te empodera más de la cuenta, todos conocemos a alguien que peca de ese falso empoderamiento dónde parece que eres más y mejor por ser más bello… Entonces, ahí, da igual tu atractivo, de nada sirve tu aspecto externo. ¿Dónde quedó tu calidad humana?

Cuidarse forma parte de quererse, pero solo debe ser eso. Parte de quererte. A partir de ahí, tu esencia es la que marca la diferencia.

#PorqueAhoraEsMiMomento

cámara de fotos enfocando a un cisne
Saca el Cisne que hay dentro de ti.

Nos vemos en la próxima publicación,

El alma de Ruth.

Y recuerda, mira hacia adentro y descúbrete

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