Elegir tus batallas también es ser Asertiva

Las dudas que me provoca todo esto de la Asertividad… Ya sé que hay que ser Asertiva significa saber decir las cosas pero… ¿tengo que decir todo lo que pienso? y si no lo digo ¿es que no soy Asertiva? ¿es por prudencia? ¿o es porque me falta valor? ¿cuándo decir y cuándo no? Elegir tus batallas también es ser Asertiva

Y todos estos pensamientos, en milésimas de segundo, porque así de rápida es nuestra mente.

En esas milésimas de segundo reaccionamos según la ocasión, según con quien estemos, de qué tipo de situación se trate… actuamos de una u otra forma.

Con todo este cóctel, el sentido común, o el instinto (que no sé si es el sentido común «camuflado») es el que nos hace comportarnos de una manera o de otra.

Porque, no podemos ser tan prepotentes de ir corrigiendo a todo el mundo, por muy asertivas que seamos… ni es necesario posicionarnos en todas las situaciones.

Creo que elegir nuestras batallas es sabio y con humildad respetar que cada uno es como es.

Saber seleccionar cuando intervenir y cuando no también es ser Asertiva.

Si hablo de mi experiencia personal, en este proceso de aprendizaje he pasado por varias etapas… Como era Pasiva, por evitar situaciones incómodas y por intentar agradar siempre, cuando empecé a aprender a decir las cosas para que no me explotaran dentro, pasé al otro extremo, no dejaba pasar ni una ocasión en la que demostrarme a mí misma cuánto había aprendido en esto de Ser Asertiva.

Ya no tengo que demostrárselo a nadie. Lo tengo interiorizado y acepto que no siempre se puede ser Asertiva. A veces porque lo más sensato, o prudente en algunas ocasiones, es dejarlo pasar. Y no significa que seas Pasiva. Significa que saber elegir tus batallas también es ser Asertiva.

Otras veces porque uno no lo siente, que también tenemos derecho a no ser Asertivos al 100 por 100, diría que esto es imposible, por lo menos, para mí lo es.

Y no pasa nada.

#PorqueAhoraEsMiMomento

grada de un estadio con algunas butacas azules
Elige en qué batallas participar y en cuáles ser solo expectadora.

Nos vemos en la próxima publicación,

El alma de Ruth.

Y recuerda, todo cambio viene de dentro, en ti está el poder de sacar tu mejor versión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *