Divagando… y vuelta a empezar.

Divagando… y vuelta a empezar. Caigo, desacelero, miro hacia adentro, gestiono el desasosiego, me vuelvo a encontrar conmigo misma, retomo lo verdaderamente importante: Mi Serenidad. Duermo, descanso, evoco qué preciso para encontrarme bien, reemprendo mi rutina para regresar a mi Camino. Vuelvo a recordar qué es lo que necesito para estar bien, que a veces no coinciden con lo que quiero o con lo que me gustaría. Pero es lo que necesito y no debo olvidar.

Esto lo convierte en un ejercicio primordial… Imperativo tener un planning!!… porque solo me acuerdo de este proceso cuando mi estado de ánimo me recuerda que caigo!!.

Por eso debo anotarlo en MAYÚSCULAS en el calendario… TAREA PARA LOS LUNES: realiza una Autoevaluación para tomar consciencia de si estás «cumpliendo» con tus «ejercicios».

Y, no falla, cuando «caigo», es porque me he alejado del Camino. No es un camino fácil de seguir, porque me encuentro con muchas distracciones, el sendero no es una linea recta, ni mucho menos una autopista. En cada recodo, me parece ver un posible atajo… y allá que voy , claro.

Porque cuando estoy bien se me olvida que, o lo trabajo a diario, o esto es efímero.

Me «vengo arriba» y me quiero comer el mundo… y entonces me convierto en una máquina de cumplir objetivos, objetivos externos, acelerada, centrándome en una sola línea de esa amplia lista de Necesidades.

Porque mi lado «ambicioso» de crear, de crecer en mi área profesional, de hacer algo de lo que me sienta orgullosa, de sentirme extraordinaria, de hacer algo extraordinario, ese lado, cuando estoy en la zona alta de la tabla… es el que se adueña de mis otros «yos». Es el macho alfa de la manada dentro de mi cabecita.

Y, o las contemplo todas, si no todas, la mayoria, y si no a diario, frecuentemente, o esto no funciona.

Divagando… y vuelta a empezar.

De verdad que envidio a las personas que se mantienen en ese estado de bienestar con más facilidad que yo.

Esto es tan costoso como mantenerme delgada, o en forma.

Pero vamos a ser positivas. Ya sé que esto me pasa de vez en cuando. Y ya sé que, primero aceptarme, para después buscar soluciones para intentar que ocurra lo menos posible… (como no tener chocolate en casa para evitar tentaciones, como poner la crema de manos en la mesita de noche para recordar hacerlo antes de dormir).

Me conozco y me acepto. Me acepto y me quiero.

#PorqueAhoraEsMiMomento

sendero en el bosque
es un camino, pero tú haces camino…

esto es así…

ya lo escribía hace meses… esto es como cíclico.

y si quieres más:

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