Somos una casa con 4 habitaciones…

Encontré por Internet que «Cada uno de nosotros Somos una casa con 4 habitaciones…

  • Una física
  • Una mental
  • Una emocional
  • y una espiritual

Tendemos a vivir en una de ellas la mayor parte del tiempo, pero a menos que entremos en cada una de las cuatro todos los días, aunque solo sea para ventilarlas, no estaremos completos».

Y ¿qué entiendo yo por cada una de ellas?

Más o menos todos nos hacemos una idea de lo que conlleva cada una de ellas:

Nuestra «habitación» Física:

  • hacer deporte, en la medida que podamos por condición física, por preferencias, por tiempo y por circunstancias personales… algo se puede hacer siempre.
  • pero también cuidarte por dentro, cuidar qué comemos y qué bebemos. Escuché decir de un proverbio chino que lo que entra por la boca, o cura, o mata. Así pues, mimemos nuestro interior, aunque no lo veamos. Hay mil maneras de saber qué es bueno para nuestro organismo.
  • y, como no, cuidarnos por fuera. No tanto por estética, que eso vendrá como consecuencia de cuidarnos, pero sí por sentirnos bien. Y sobre todo, por sentir que nos estamos cuidando. Ser conscientes de ello. Estar convencidas de que nos merecemos todos esos cuidados.
  • ni qué decir tiene que es fundamental darle al cuerpo el descanso que precise.

Nuestra «habitación» Mental:

  • todo lo que sea trabajar el intelecto, leer, estudiar o aprender, ejercitar nuestra mente, nuestras habilidades matemáticas, o lingüísticas. A través de juegos o de la manera que prefieras. Pero hay que ejercitar nuestra mente.
  • Hay quien dice que probar nuevas recetas de cocina es una buena manera de poner a funcionar muchas áreas de nuestra mente.
  • Aprender un idioma reúne mucho de todo esto que estamos comentando.
  • Y, en general, cualquier hobby que haga que tengas que ampliar información para especializarte cada día un poco más.

Nuestra «habitación» Emocional:

  • todo lo que tenga que ver con nuestras emociones. Hasta ahí está claro, como su propio nombre indica.
  • entrando en detalles es una «habitación» muy grande, porque detrás de casi todo, por no decir todo, hay una emoción.
  • así pues, tenemos que conocernos, saber cómo nos sentimos y cómo nos hace sentir lo que tenemos a nuestro alrededor, lo que nos sucede a diario.
  • preguntarnos un sin fin de cosas, ahondar dentro de nosotras mismas.

Nuestra «habitación» Espiritual:

Quizá esta habitación es la más difícil para mí, ya que hace muchos años que perdí la fe y, normalmente la Espiritualidad se relaciona con religión o como mínimo con la creencia de un «algo» superior. Religiones hay muchas y Espiritualidad hay solo una.

Así pues, ni soy creyente de religiones ni soy creyente de un «algo» superior.

Somos una casa con 4 habitaciones. Pero la Naturaleza avanza sin el ser humano y sin nada superior. Esa es mi creencia.

Es una «dura» creencia. Porque el ser humano necesita apoyarse en algo o alguien para hacer más llevadero todo lo que nos toque vivir.

Yo no sé darle respuestas a casi nada. Las cosas suceden porque suceden y no creo que sea porque haya un destino escrito de cada uno de nosotros ni que pasen por algo, ni nada de nada.

Con todo esto, mi «habitación Espiritual» está muy relacionada con la «habitación Emocional»…

  • aprendo a aceptar que no todo tiene explicación
  • que no todo depende de mí
  • que las cosas pasan porque pasan y lo que sí depende de mí es como gestionarlas,
  • de mí depende aprender algo de ellas, no porque sucedan para que yo aprenda, no, No creo que el Universo me dé lo que yo necesito, no lo creo en absoluto… pero ya que ocurren, es mi decisión ver el lado constructivo de cada situación. Primer mandamiento de salud emocional.
  • es mi obligación ser feliz… nadie puede hacerme feliz si yo no decido ser feliz.
  • creo en mi fuerza interior. Esa es mi religión.

Somos una casa con 4 habitaciones. Así pues, entremos cada día en nuestras cuatro habitaciones y abramos las ventanas!!!… el mundo es mucho más que nuestras cuatro paredes!!!

#PorqueAhoraEsMiMomento

hay todo un mundo más allá de nuestras cuatro paredes...
hay todo un mundo más allá de nuestras cuatro paredes…

Nos vemos en la próxima publicación,

El alma de Ruth.

Y recuerda, la fuerza está en ti:

Y si quieres más:

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