Solo 10 minutos al día bastan

Solo 10 minutos al día bastan para empezar bien el día, de verdad.

Levántate por la mañana con la intención de sacar 10 minutos para ti. Para estar en silencio. Respira hondo. Conecta contigo misma. Mira hacia dentro. ¿Qué necesitas? ¿Qué te hace sentir bien? ?Estoy dónde quiero estar? Vuelve a respirar hondo. Desacelera. Sé consciente de que la felicidad está en ti. Que tú eres lo más importante. Abrázate. Quiérete. Mira la vida con buenos ojos. Las cosas son como son y las acepto. Vuelvo a respirar hondo. Saboreo la sensación de bienestar que me provoco. La serenidad y la paz interior son la mejor sensación del mundo!!… Voy a hacer todo lo que esté en mi mano para conservarla, pase lo que pase, aprendo a canalizar cada día mis sentimientos, los acontecimientos que se suceden, los buenos y los malos. Aprendo a exterirorizarlos y gestionarlos, a no quedarme nada dentro, a saber, desde la razón, cómo y con quién. A no apegarme a nada. Agradecer la vida que tengo, lo que tengo, a quien tengo en mi vida. Sin más. Sin expectativas.

Este ejercicio es brutal de bueno. Enviarme a mí misma este mensaje positivo cada mañana. Solo palabras positivas. Escuchándome a mí misma palabras de aliento, con fuerza, de bienestar. Ese es el mensaje que nuestro cerebro, nuestra alma y nuestro corazón tiene que escuchar de nosotros. Amor. Amor. Amor. Porque me quiero más que a nada en el mundo. Porque es mi decisión quererme. Me cuido.

Y ahora ve y ten un buen día.

Nos vemos en la próxima entrada.

El alma de Ruth.

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